- En la apnea, el aire deja de llegar a los pulmones durante más de 10 segundos.
- Se diagnostica con un estudio del sueño y se gradúa por paradas por hora.
- Da ronquido, sueño fragmentado, somnolencia y aumenta el riesgo cardiovascular.
- Se trata con medidas generales, dispositivo de avance mandibular o CPAP.
Tres problemas relacionados.
Ronquido, apnea y bruxismo se dan a menudo juntos: quien ronca o tiene apneas puede apretar los dientes para mantener la vía aérea abierta.
Muchas veces roncamos sin darnos cuenta: con un resfriado, en ciertas posturas, en épocas de estrés… Pero hay personas que, además de roncar, tienen apnea del sueño.
El síndrome de apnea obstructiva del sueño (SAOS) consiste en paradas completas del aire que llega a los pulmones durante más de 10 segundos. Es uno de los trastornos respiratorios crónicos más frecuentes y tiene consecuencias importantes para la salud.
¿Qué ocurre durante una apnea?
Mientras dormimos, los músculos de la garganta se relajan. En algunas personas se relajan tanto que cierran la vía aérea y el aire deja de entrar. La parada termina con un microdespertar, del que la persona puede no ser consciente. Por eso el sueño es mucho peor.
Grados de apnea
Se considera que hay apnea cuando hay más de 5 paradas por hora a lo largo de la noche:
| Grado | Paradas por hora |
|---|---|
| Leve | De 5 a 15 |
| Moderada | De 15 a 30 |
| Grave | Más de 30 |
Factores de riesgo
- Edad, sobre todo entre los 50 y los 70 años.
- Sedentarismo.
- Alcohol y tabaco.
- Sobrepeso u obesidad.
- Mandíbula pequeña o retrasada.
- Cuello ancho (más de 43 cm de perímetro).
Síntomas
- Ronquidos, en cualquier postura.
- Sueño fragmentado, con despertares frecuentes.
- Síntomas de día: somnolencia, cansancio, irritabilidad, falta de concentración, dolor de cabeza al despertar, sensación de no haber descansado y boca seca.
Consecuencias
- Bajadas del oxígeno en sangre, que aumentan el riesgo de infarto e ictus.
- Hipertensión y arritmias.
- Se ha relacionado con un deterioro cognitivo prematuro.
Tratamiento de la apnea del sueño
Primero hay que hacer un estudio del sueño (polisomnografía o poligrafía) para saber cuántas apneas hay, cuánto duran, cómo baja el oxígeno, cómo responde el corazón y cómo es la calidad del sueño. Con esos datos, el especialista decide el tratamiento:
- Apnea leve: medidas generales: perder peso, dormir de lado, evitar el alcohol y los sedantes, respirar por la nariz…
- Apnea leve o moderada: el dispositivo de avance mandibular (DAM), una férula a medida que adelanta la mandíbula y amplía la vía aérea.
- Apnea grave: el tratamiento de referencia es la CPAP, una mascarilla conectada a un compresor que introduce aire a presión para que la vía no se cierre. Si no la toleras, el DAM es la alternativa a la CPAP.
- Cirugía: en casos concretos y tras un diagnóstico exhaustivo, como la uvulopalatofaringoplastia, que retira parte del tejido de la garganta.
Si roncas o te despiertas por la noche, en ODOS Dental el Dr. Sergio Oliván, certificado por FESMES como «Experto en Medicina Dental del Sueño», estudia tu caso y te propone el tratamiento adecuado. Puedes hacer también nuestro test en la página de apnea del sueño.