- El ronquido es la vibración de los tejidos blandos de la garganta al relajarse.
- Dormir de lado, perder peso y evitar el alcohol ayudan.
- Si no basta, un estudio del sueño descarta la apnea.
- Tratamientos: dispositivo de avance mandibular, CPAP o cirugía.
Los ronquidos y la salud
El ronquido se asocia a menudo a pequeñas paradas respiratorias que empeoran el sueño, porque provocan microdespertares en las fases más profundas, las más reparadoras. De día aparecen el cansancio, la somnolencia (incluso al volante), la irritabilidad o la falta de concentración.
A largo plazo, el ronquido con apneas se relaciona con hipertensión, problemas cardíacos y deterioro cognitivo.
¿Cómo se producen los ronquidos?
Roncamos por la vibración de los tejidos blandos de la garganta (la nasofaringe). Despiertos, los músculos mantienen esos tejidos tensos. Al dormir, sobre todo en el sueño profundo, se relajan, estrechan la vía aérea y vibran al pasar el aire.
A veces se relajan tanto que cierran la vía y se produce una parada respiratoria, que termina con un microdespertar.
No todos tenemos la misma anatomía, por eso unas personas roncan y otras no. El alcohol y los tranquilizantes relajan aún más esos músculos.
Te lo contamos en detalle en causas del ronquido.
Consejos para dejar de roncar
- Duerme de lado: boca arriba, la mandíbula cae hacia atrás y cierra la vía aérea. Un truco: coser un bolsillo en la espalda de una camiseta con una pelota pequeña dentro.
- Pierde peso: incluso un sobrepeso ligero favorece el ronquido.
- Evita el alcohol y el tabaco: el alcohol relaja la musculatura y ambos irritan la vía aérea.
- Prueba las tiras nasales: mantienen la nariz abierta mientras duermes.
- Bebe suficiente agua: una vía aérea seca favorece el ronquido.
- Revisa tu nariz: tu médico puede descartar pólipos u otros problemas nasales.
Estudio del sueño
Si los consejos no funcionan, consulta con tu médico, que puede pedirte un estudio del sueño:
- Polisomnografía: vigilada, en un hospital o unidad del sueño. Es la prueba más completa.
- Poligrafía respiratoria: más sencilla, se hace en casa y tiene una eficacia diagnóstica similar para los trastornos respiratorios del sueño.
Ambas registran con sensores qué pasa mientras roncas: si dejas de respirar, cómo baja el oxígeno, cuántas veces roncas… Es la mejor forma de conocer la causa y elegir la solución.
Tratamientos contra los ronquidos
- Dispositivo de avance mandibular (DAM): una férula a medida que adelanta la mandíbula y abre la vía aérea. El especialista elige el tipo adecuado para ti.
- CPAP: una mascarilla que introduce aire a presión para mantener abierta la vía aérea. Se usa en la apnea grave.
- Cirugía: si lo anterior no funciona, se puede operar el paladar blando, las amígdalas o las adenoides, según dónde esté la obstrucción.
Más información en tratamiento del ronquido y en nuestra página de ronquidos en Madrid.