- Límpiala cada mañana con agua fría o templada, un cepillo blando y jabón neutro.
- Una o dos veces por semana, haz una limpieza profunda con pastillas efervescentes.
- Nunca uses agua caliente ni pasta de dientes: la deforman o la rayan.
- Guárdala seca en su caja, lejos del calor… y de tu mascota.
¿Por qué es importante limpiar bien tu férula?
Cada noche la férula está en contacto con tu boca, tu saliva y sus bacterias. Si no la limpias bien puede acumular placa, coger mal olor, cambiar de color o incluso favorecer irritaciones en las encías. Además, una férula sucia o deformada pierde ajuste y eficacia.
Una buena rutina marca la diferencia entre una férula que te dura años y una que tienes que cambiar pronto.
Limpieza diaria, paso a paso
Después de cada uso (normalmente por la mañana):
- Aclárala con agua fría o templada. Nunca caliente: puede deformarla.
- Cepíllala suavemente con un cepillo blando (distinto al de tus dientes) y jabón neutro o un lavavajillas suave. También sirve un detergente para biberones.
- Aclárala bien para eliminar todos los restos de jabón.
- Sécala por completo antes de guardarla, con una toalla limpia o al aire.
Limpieza profunda semanal
Una o dos veces por semana, haz una limpieza más completa:
- Pastillas efervescentes para prótesis o férulas: disuelve una en un vaso de agua, deja la férula el tiempo que indique el fabricante y aclárala muy bien.
- Vinagre blanco o agua oxigenada diluidos (opcional): mezclados al 50 % con agua ayudan con las manchas y el mal olor. No abuses para no dañar el material.
- Limpieza por ultrasonidos (opcional): hay cubetas domésticas que limpian a fondo sin productos químicos, por ejemplo este limpiador por ultrasonidos.
Errores que debes evitar
- Usar agua caliente o hirviendo.
- Limpiarla con pasta de dientes o alcohol.
- Envolverla en servilletas o pañuelos: ¡se pierden o se tiran con facilidad!
- Guardarla mojada o sin ventilar.
- Dejarla al sol o cerca de una fuente de calor.
Cómo guardar tu férula correctamente
- Usa siempre su caja original o una caja ventilada.
- Guárdala en un lugar seco y fresco, lejos del calor y la humedad.
- Evita dejarla en el baño o dentro del coche.
- Ponla donde tu mascota no llegue: ¡les encanta morderlas!
¿Cuándo revisar o cambiar tu férula?
Ven a vernos si notas que:
- Ya no encaja igual.
- Tiene fisuras, manchas que no se van o deformaciones.
- Te molesta o te duele al ponértela.
- Ha pasado más de un año desde la última revisión.
En ODOS Dental revisamos el ajuste, el desgaste y el estado de tu férula y te decimos si conviene renovarla.
El consejo de ODOS Dental
Si aprietas o rechinas los dientes y aún no tienes férula, te contamos todo sobre el tratamiento del bruxismo y la férula de descarga.