- La sedación consciente reduce la ansiedad, la incomodidad y el dolor del tratamiento.
- Estás relajado pero consciente: respiras solo y puedes responder.
- Puede ser oral o intravenosa, controlada por un anestesista.
- La recuperación es rápida, pero debes venir acompañado y no conducir ese día.
¿Qué es la sedación consciente?
Es una técnica que disminuye o elimina la ansiedad, la incomodidad y el dolor de los tratamientos dentales, que son los que provocan el miedo al dentista.
Se usan uno o varios fármacos que producen una depresión leve o moderada del sistema nervioso central. Es decir:
- Sigues consciente: podemos hablar contigo y puedes entender y responder.
- Respiras por ti mismo y mantienes tus reflejos de protección.
- Tus funciones vitales no se alteran.
- Vuelves pronto a la normalidad y te vas a casa el mismo día, acompañado de un adulto.
El objetivo es que estés tranquilo y cómodo y que podamos hacer un tratamiento de calidad.
Tipos de sedación consciente
Sedación oral
Se toman fármacos sedantes por vía oral, normalmente del grupo de las benzodiacepinas, que relajan y reducen la ansiedad.
Sedación intravenosa
Un anestesista administra los sedantes a través de una vía en la vena. Su efecto es rápido y produce una relajación profunda. El anestesista está presente durante todo el tratamiento y ajusta la dosis a ti y a la intervención. La recuperación es rápida y se hace en la propia clínica.
Una vez hace efecto el sedante, el dentista empieza el tratamiento. La sedación se mantiene el tiempo necesario, incluso varias horas. En tratamientos sencillos no suele usarse, así que pídela con antelación si la necesitas por tu ansiedad.
En ODOS Dental trabajamos con el equipo de anestesistas de Indolora. Te lo contamos en nuestra página de sedación consciente.
¿Qué se siente?
Cada persona lo vive de forma distinta, pero lo más habitual es notar somnolencia y una relajación profunda. El estrés y la ansiedad desaparecen poco a poco.
¿Tiene efectos secundarios?
Son poco frecuentes y suelen durar unas horas: somnolencia, sensación de pesadez, no recordar el procedimiento, reflejos lentos, tensión baja o un ligero dolor de cabeza.
¿Cómo es la recuperación?
Los efectos pasan con relativa rapidez y te recuperas pronto. En raras ocasiones, la somnolencia, el dolor de cabeza o las náuseas duran todo el día.
En resumen
La sedación consciente tiene pocos efectos secundarios comparada con la anestesia general y es especialmente útil en cirugías largas, como los implantes o las muelas del juicio, o en personas con mucho miedo. Te ayuda a cuidar tu boca sin pasarlo mal.